Ayer por la mañana, mientras escuchaba las noticias en la radio (costumbre que recomiendo, es una buena forma de salir de casa con bastante información útil) escuche algo que me llamó la atención: el técnico del Sevilla (alevines) Ernesto Chao, había entregado la copa que acababan de ganar al Espanyol, el equipo rival, puesto que éste había sido superior en juego (la victoria fue en penaltis).
Me parece que es un gesto a destacar y valorar, sobre el que quiero hacer varios análisis:
- Considero muy importante enseñar a los chavales a ganar con justicia, a ser capaces de reconocer cuando merecen un reconocimiento y cuando no, y a actuar en consecuencia.
- Creo que asentar ciertos valores entre los jóvenes ayudara a estos a desarrollar un buen trabajo en equipo: ser conscientes del objetivo real, darlo todo por el equipo; ser capaces de evaluar el propio trabajo y reconocer nuestras fortalezas y debilidades nos ayudará a ser más “serios” y exactos a la hora de evaluar el trabajo de otros; poder tomar decisiones de forma rápida y actuar en consecuencia, aunque eso signifique perder cierto reconocimiento, afecte como afecte eso a nuestro ego (el ego, ese gran “desconocido” que tanto afecta a las decisiones…).
- La competitividad no es algo malo y debemos empezar a asumirlo. Gestos como este me parecen de una gran nobleza, pero me dan cierto “miedo”: los resultados del partido fueron los que fueron, ¿por qué no aceptarlos?.
- La vida da pocas segundas oportunidades, y el mundo laboral aun menos. Por ello creo que, junto con los valores antes descritos, también es importante que enseñemos a las nuevas generaciones a ganar sin sentirse culpables, y a perder sin que eso les bloquee.
Ultimamente me he encontrado en la situación de gestionar a personas que se dejaban bloquear por los fracasos, o que utilizaban “lo que es justo” como argumento para justificar sus fracasos… algo que tenemos que evitar!
Os dejo el link a la noticia en Marca.com http://www.marca.com/2011/06/19/futbol/cantera/1308505532.html?a=b604a416e485b87406e91fc76e676926&t=1308780595



A veces uno trabaja muy bien y no tiene suerte. Las oportunidades son “suertes”. Aprovecharlas es lo que hay que hacer. Si trabajas duro y bien pero no tienes la “suerte” de encontrar una oportunidad, no sirve de nada tu trabajo. Estos niños les dieron la copa a sus rivales y eso significa: “nosotros hemos jugado bien toda la temporada, nos merecemos haber ganado porque hemos tenido buen hacer y suerte. Vosotros habeis sido superiores, pero no habeis tenido suerte. Enhorabuena porque aunque no habeis ganado el campeonato, moralmente, lo mereceis”. Asi ganan 2. La competitividad motiva cuando es un reto justo. Y se ve como una especie de “juego”. Cuando tu vida depende de ello, ya no motiva tanto. Tiende a bloquear. No creo que el ser humano haya trabajando tanto durante toda la historia, en la que ha progresado tanto gracias a la COOPERACION entre comunidades, para que ahora estemos compitiendo como depredadores solitarios. Creo que hay que fomentar la competitividad pero enfocada a otra cosa que no sea este mensaje: “si no ganas, te despediremos”. Es un error. La mayoria de los seres humanos sometidos a esa presion son unos infelices con mucha pasta (si tienen suerte).
Totalmente de acuerdo Patricia, me parece súper buena reflexión, sin embargo creo que también es muy importante enseñar a aceptar las cosas como son, las buenas y las malas. He vivido demasiadas veces, en carnes propias y ajenas, lo que es “enrocarse” en una situación y no avanzar ni para adelante ni para atrás… y eso no es bueno ni para la persona, ni para el equipo, ni para la comunidad! Las personas debemos aprender a ser valientes y seguir luchando, tú lo sabes bien!!!
Gracias por el comentario!
Por supuesto! Yo tambien creo que a veces, aunque las cosas salgan mal y sea injusto, hay que superarlo y seguir andando.
Pero creo que las empresas deberian de tener en cuenta que quienes trabajan para ellos son seres humanos y que fomentar la competitividad amenazando con despidos es negativo a largo plazo, aunque esta persona sea capaz de aguantar la presion.
A veces las empresas exprimen literalmente a sus empleados sabiendo perfectamente lo que estan haciendo. La gente termina quemada y se pueden quedar sin un excelentisimo trabajador. En la industria farmaceutica he visto de todo: desde empresas en las que se fomentaba la competitividad entre empleados dando un jugoso premio, hasta empresas en las que se fomenta que uno quede por encima de los demas y estos unos mierdas a su lado, con premios y beneficios y con amenazas para los demas. No hace falta que te diga qué empresa es mas constructiva. Las dos maneras son motivadoras y dirigidas a que cada uno de ellos se esfuerce al maximo. Pero una fomenta el trabajo en equipo y el buen rollo y la otra puede provocar que los compañeros se terminen pisando unos a otros dirigiendo ese esfuerzo que podria usarse para algo constructivo, en energia perdida para la empresa. Yo he visto odios acerrimos y gente estresada hasta llegar a caerseles el pelo. Eso no hay quien lo aguante y el que lo aguanta es un infeliz. Vienen diciendo “ay si, cuanto gano, me reconocen mi trabajo” pero es este cuatrimestre, al siguiente pasa a ser un looser y la autoestima se resiente. Y siempre siempre bajo presion. Al menos si persigues una meta y te quedas en ella, puedes decir que ha merecido la pena porque te puedes relajar un poco, pero en este tipo de trabajo comercial, no es asi. Y cuando viene tu jefe y te deja entrever que si no llegas al objetivo, prescindiran de ti. Eso es duro. Y asi cuatrimestre tras cuatrimestre. Te vuelves majara al final, harias lo que fuera por aliviarte la presion, pero no puedes nunca. Angustioso.
Asi que el fomento de la competitividad es bueno, pero se corre el riesgo de terminar apretando demasiado (porque ves beneficios!) y eso es lo que un buen jefe deberia de vigilar.